Skip to content

¿Qué sociedad queremos?

abril 3, 2013

Leo y escucho que los problemas de quiénes pierden parte de sus ahorros con las preferentes o las que pierden su casa por un desahucio no deberían “salpicarnos” a los demás, que no deben pagarse con los impuestos de todos… y me pregunto ¿Qué es la sociedad para las personas que así piensan (si es que además de opinarlo lo piensan)?…

Rousseau, un tipo poco recomendable (hoy sería bloguero y tertuliano, seguro) que se ganó la vida gracias al ingenio y a la falta de escrúpulos, dejó escrita una frase que debe ser el credo de muchos de los opinadores de hoy: “El primer hombre a quien, cercando un terreno, se le ocurrió decir esto es mío, y halló gentes lo bastante simples para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil”

O el primero que dijo: dejadme que os guarde lo que vayáis ahorrando (“de ladrones como yo”, añadiría para sí), que yo os dejaré parte prestada (“con usura”) y la otra parte la dedicaré a negocios que compartiremos (“yo me quedaré los beneficios y vosotros soportaréis los riesgos”, entre dientes, con una sonrisa).

En un manual de antropología básica sueles leer que las sociedades nacen para defenderse de amenazas exteriores, o para administrar los excedentes de la producción y poder comerciar con el exterior… y para poder atacar y robar a ese exterior sus excedentes…

Y, de tanto en tanto, debe renacer una nueva sociedad enfrentada a los enemigos interiores. Como en esa socorrida escena de película “made in USA” en la que los niños más pequeños del colegio se alían para vencer al matón de clase… con la diferencia de que en el mundo real, además de al matón se debe vencer al delegado de clase, al profesor, al director… a toda la estructura de poderes de una sociedad diseñada para que el matón pueda robar el bocadillo a los débiles y repartirlo entre unos pocos…

¿Qué es la sociedad?¿Qué sociedad queremos?¿Una sociedad que defiende al abusón o al débil?

Y, tan cercana la santa semana y el “habemus papam” no me resisto a referir la mal conocida “regla de oro” cristiana, que no es “no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti” (que es una proposición pasiva, de aceptar lo que otros, desconocidos, hacen) si no “todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos”: una propuesta de acción, de movilización…

palestina4

Anuncios

From → Sin etiquetas

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: